Equipo Consultto
Especialistas en sistemas de gestión · 27 sep 2026
Una queja de campo sobre un catéter fabricado hace seis años llevó a la autoridad sanitaria a pedir el expediente del lote y la instrucción de ensamble con la que se había producido. El expediente estaba completo y hacía referencia a la revisión C de la instrucción. El sistema de documentos solo conservaba la revisión F, la vigente. Las anteriores se habían borrado al liberar cada cambio, porque el procedimiento decía que había que eliminar los documentos obsoletos.
Un documento obsoleto es una versión de un documento controlado que fue sustituida por otra o retirada. Deja de ser válida para trabajar, pero no deja de ser importante: es la prueba de cómo se diseñó, fabricó, inspeccionó o probó el producto mientras estuvo vigente. En dispositivos médicos, donde un producto puede estar en uso durante años, esa prueba se necesita mucho después del cambio.
La cláusula 4.2.4 sobre control de documentos exige, como la ISO 9001, prevenir el uso no intencionado de documentos obsoletos y aplicarles una identificación adecuada si se conservan. Pero agrega un requisito propio del sector:
La misma cláusula pide que los cambios los revise y apruebe la función que aprobó el documento original, o una designada que tenga acceso a la información de antecedentes. Desde febrero de 2026, la regulación de sistemas de calidad de la FDA para dispositivos médicos incorpora la ISO 13485 por referencia, así que este requisito también aplica a quien exporta a Estados Unidos.
Prevenir el uso no intencionado no significa destruir. Significa que nadie pueda tomar por error una versión vieja para trabajar. En la práctica eso implica:
El control de documentos en papel o en carpetas compartidas obliga a elegir entre dos riesgos: conservar versiones viejas y que alguien las use, o eliminarlas y no poder reconstruir la historia de un lote. Un Software de gestión documental para sistemas de gestión resuelve ese conflicto porque guarda cada revisión con su aprobación y su fecha de vigencia, muestra en el punto de uso solo la vigente y deja las obsoletas identificadas y disponibles para consulta durante el periodo que la organización definió.
La ISO 13485 exige dos cosas a la vez con los documentos obsoletos: impedir que se usen por error y conservar al menos una copia durante la vida útil del dispositivo, nunca menos que el periodo de conservación de sus registros ni que lo que pida la regulación. El periodo lo define la organización y tiene que poder justificarlo.
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