Equipo Consultto
Especialistas en sistemas de gestión · 19 sep 2026
La planta fabricaba estructura metálica y movía vigas con una grúa viajera de diez toneladas. La grúa tenía su capacidad pintada en la trabe, bitácora de mantenimiento y una inspección anual de un tercero. Una mañana, al voltear una viga de seis toneladas con dos eslingas de cadena, un ramal se rompió y la pieza cayó sobre la mesa de armado. Nadie resultó herido. La investigación encontró que la cadena tenía eslabones estirados, que su etiqueta de capacidad era ilegible y que las eslingas no estaban en ningún programa de revisión: se compraban, se colgaban en un rack y se usaban hasta que alguien decidía tirarlas.
En México, la norma que regula el uso de equipos de izaje en los centros de trabajo es la NOM-006-STPS-2014, sobre manejo y almacenamiento de materiales. Aplica a la maquinaria y equipo que se usa para levantar, trasladar y almacenar cargas: grúas viajeras y de pórtico, grúas móviles, polipastos, malacates, montacargas y los accesorios con los que se sujeta la carga. Como referencia técnica, muchas empresas usan también la serie ASME B30, que detalla los requisitos de inspección y operación para cada tipo de equipo y accesorio.
La norma pide, entre otras cosas, un análisis de los riesgos de las actividades de manejo de materiales, procedimientos de seguridad para la instalación, operación y mantenimiento de los equipos, un programa de revisión y mantenimiento, la indicación visible de la capacidad máxima de carga, la capacitación del personal que opera y de quien participa en las maniobras, y registros que demuestren que todo esto ocurre. La autoridad no solo revisa la grúa: revisa si la empresa puede demostrar que controla el riesgo completo de la maniobra.
Una maniobra de izaje tiene dos partes que se inspeccionan de forma distinta. El equipo, como la grúa o el polipasto, tiene revisiones frecuentes antes de cada turno o cada uso, en las que el operador verifica funcionamiento de frenos, límites de carrera, controles, gancho y cable, y revisiones periódicas más completas, hechas por personal calificado, cuya frecuencia depende del uso y del ambiente. Después de instalar o modificar un equipo se hace una prueba de carga documentada.
Los accesorios, como eslingas de cadena, de cable de acero y sintéticas, grilletes, ganchos y cáncamos, son los que más fallan y los que menos se controlan. Cada uno debe tener identificación y capacidad legible, revisarse visualmente antes de cada uso y tener una inspección periódica registrada. Hay criterios claros para sacarlos de servicio: eslabones estirados, desgastados o con fisuras, alambres rotos o aplastados en el cable, cortes o quemaduras en las sintéticas, ganchos abiertos o sin seguro, y cualquier accesorio sin etiqueta. Un accesorio que se retira debe destruirse o separarse de forma que no regrese al rack.
Una de las causas más comunes de sobrecarga es el ángulo. Cuando una carga se levanta con dos ramales inclinados, cada ramal soporta más que la mitad del peso, y la carga crece conforme el ángulo con la horizontal se cierra. A 60 grados, cada ramal soporta cerca de 1.15 veces lo que soportaría en vertical; a 45 grados, 1.41 veces; a 30 grados, el doble. Una eslinga de capacidad suficiente en vertical puede quedar sobrecargada solo por usar un ramal corto. Por eso quien estroba necesita saber calcular, no solo amarrar.
Las maniobras rutinarias se cubren con el procedimiento general, pero las maniobras críticas necesitan un plan de izaje por escrito: cargas cercanas a la capacidad del equipo, izajes con dos grúas, maniobras sobre áreas ocupadas, cerca de líneas eléctricas o con piezas de forma irregular. El plan define el peso real de la carga y su centro de gravedad, el equipo y los accesorios, la configuración del estrobado, el área restringida, las señales y quién dirige la maniobra. Durante el izaje debe haber una sola persona dando señales al operador.
En la ISO 45001, los equipos de izaje son un caso típico de control operacional sobre un peligro de alta severidad, y los accesorios caen en la jerarquía de controles como controles de ingeniería y administrativos. En la ISO 9001 aparecen en el mantenimiento de la infraestructura y en la preservación del producto: una pieza que cae o se golpea durante una maniobra es producto dañado, retrabajo y retraso de entrega. En ambos casos el auditor busca lo mismo: inventario de equipos y accesorios, programa de revisión cumplido, criterios de retiro y personal capacitado.
El control de izaje se rompe en lo pequeño: la eslinga que se presta de un área a otra, el grillete que se compra por urgencia sin certificado, la maniobra que se vuelve rutina y deja de planearse, el contratista que trae sus propios accesorios y nadie los revisa. En Monterrey, donde la industria acerera, la fabricación de estructura metálica, los equipos pesados y los electrodomésticos mueven cargas grandes todos los días, el izaje es una operación de producción, no un servicio auxiliar. Integrar el inventario de accesorios, el programa de revisión y los criterios de retiro al control de la infraestructura es parte de lo que se estructura en la Consultoría ISO 9001 en Monterrey, donde el mantenimiento se trata como un proceso con evidencia y no como una bitácora de la grúa.
La NOM-006-STPS-2014 regula el manejo de materiales con equipos de izaje y pide análisis de riesgos, procedimientos, un programa de revisión y mantenimiento, capacidad de carga visible, personal capacitado y registros. El control no termina en la grúa: los accesorios necesitan identificación, inspección antes de cada uso, revisión periódica y criterios de retiro, y las maniobras críticas necesitan un plan escrito. El ángulo de las eslingas y el peso real de la carga son las dos variables que más accidentes explican.
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