Equipo Consultto
Especialistas en sistemas de gestión · 30 sep 2026
El tablero de producción marcaba 99 % de rendimiento en la línea de ensamble: de cada cien piezas que entraban, 99 salían aprobadas. Sin embargo, la línea tenía dos personas de tiempo completo en una estación de retrabajo y un rack que nunca se vaciaba. El número era correcto; solo que contaba como buenas las piezas que habían pasado dos veces por la prueba final después de reparadas.
El rendimiento a la primera, conocido como first pass yield o FPY, es el porcentaje de unidades que completan un proceso conformes a la primera, sin retrabajo, reproceso, reparación ni segunda prueba. Se calcula así:
Cuando el producto pasa por varias operaciones, el indicador que refleja la cadena completa es el rendimiento acumulado, o rolled throughput yield. Se obtiene multiplicando el FPY de cada operación. Tres operaciones con 95 % cada una no dan 95 %, sino 85.7 %: solo 86 de cada cien piezas atraviesan todo el proceso sin que nadie las toque de nuevo. Es la forma más directa de ver dónde está la llamada fábrica oculta, la capacidad que se consume en corregir en lugar de producir.
Ninguna norma exige el FPY por su nombre, pero varias piden lo que el FPY mide. La ISO 9001 pide en 9.1.1 determinar qué se necesita seguir y medir, y en 9.1.3 analizar la conformidad de los productos y el desempeño y la eficacia del sistema. La IATF 16949 va más lejos:
Un rendimiento final alto con un FPY bajo es evidencia de que el proceso depende del retrabajo, justo lo que esas cláusulas buscan hacer visible.
El FPY solo sirve si se calcula igual cada mes y alguien actúa cuando baja. Un Software de indicadores y objetivos de tu sistema de gestión mantiene la ficha del indicador con su fórmula y su definición de falla, lo alimenta por operación, lo compara con la meta y dispara una acción cuando se sale del rango, de modo que el retrabajo deje de ser un costo invisible.
El rendimiento a la primera es el porcentaje de unidades que salen conformes sin retrabajo ni reproceso. A diferencia del rendimiento final, no esconde las correcciones. El rendimiento acumulado multiplica el FPY de cada operación y muestra la capacidad que se pierde en la cadena. ISO 9001 e IATF 16949 no lo nombran, pero sí exigen medir la eficacia de los procesos y controlar el retrabajo.
Sin compromisos. Sin presentaciones genéricas. Te escuchamos, entendemos tu empresa y te decimos honestamente qué necesitas y cómo podemos ayudarte.
Hablemos