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8 min de lectura

Qué exige la NOM-010-SCFI a una báscula

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Equipo Consultto

Especialistas en sistemas de gestión · 8 oct 2026

Una empacadora vendía su producto por kilo a cadenas de autoservicio y a distribuidores. La báscula de embarque tenía su certificado de calibración vigente, emitido por un laboratorio acreditado, con su error y su incertidumbre en cada punto. En una visita de PROFECO, el inspector no pidió el certificado: preguntó por el holograma de verificación del año. No lo tenía, y la báscula quedó inmovilizada hasta regularizarla. Calibración y verificación parecían lo mismo; no lo eran.

Qué es la NOM-010-SCFI

La NOM-010-SCFI-1994 establece los requisitos técnicos y metrológicos de los instrumentos para pesar de funcionamiento no automático: básculas de piso, de plataforma, colgantes, de mostrador y balanzas en las que una persona coloca la carga y lee el resultado. Define cómo deben construirse, qué indicaciones deben mostrar, cómo se clasifican por exactitud y cuánto error se les tolera. Es la base técnica con la que se aprueba un modelo y con la que se verifica cada instrumento en uso.

Clases de exactitud y división de verificación

La norma clasifica los instrumentos en cuatro clases de exactitud, en línea con la recomendación internacional OIML R 76:

  • —Clase I, exactitud especial: balanzas analíticas de laboratorio.
  • —Clase II, exactitud fina: balanzas de precisión para laboratorio de control o joyería.
  • —Clase III, exactitud media: básculas comerciales de mostrador, de piso y de plataforma.
  • —Clase IIII, exactitud ordinaria: básculas de gran capacidad con divisiones gruesas.

Cada instrumento tiene una división de verificación, que se identifica con la letra e, y los errores máximos tolerados se expresan en múltiplos de esa división según la carga. Por eso una báscula puede ser perfectamente legal para pesar costales y no servir para dosificar un aditivo: la clase y la división tienen que corresponder al uso.

Verificación no es calibración

  • —La verificación es un acto de metrología legal: confirma que el instrumento está dentro de los errores máximos tolerados y lo deja constar con un holograma. El resultado es pasa o no pasa.
  • —La calibración es un acto técnico: determina el error del instrumento en varios puntos, con su incertidumbre y su trazabilidad a patrones nacionales. El resultado es un certificado con datos.

Una empresa que vende por peso normalmente necesita las dos. La verificación la exige la ley cuando la báscula se usa en transacciones comerciales; la calibración la exige el sistema de gestión cuando la medición asegura la conformidad del producto.

Cuándo se verifica

  • —Verificación inicial: antes de poner en uso un instrumento nuevo o importado.
  • —Verificación periódica: con la frecuencia que fija el calendario oficial, normalmente una vez al año.
  • —Verificación extraordinaria: después de una reparación o un ajuste que pueda afectar sus características metrológicas, o cuando la autoridad lo requiere.

Cuéntanos qué norma te interesa y te llevamos de cero a certificado.

La realiza la PROFECO o una unidad de verificación aprobada para ese tipo de instrumentos. Desde 2020 el marco legal es la Ley de Infraestructura de la Calidad, que sustituyó a la Ley Federal sobre Metrología y Normalización.

Qué relación tiene con la ISO 9001

La ISO 9001 pide en 7.1.5 que los recursos de seguimiento y medición sean adecuados al tipo de medición y se mantengan, y que, cuando la trazabilidad es un requisito, se calibren o verifiquen a intervalos especificados contra patrones trazables. El holograma de PROFECO demuestra cumplimiento legal, pero no dice cuál es el error de la báscula en el punto donde se pesa el producto. Para eso hace falta la calibración y la comparación de su resultado contra la tolerancia del proceso, lo que en metrología se llama confirmación metrológica.

Errores frecuentes

  • —Creer que el certificado de calibración sustituye la verificación oficial, o al revés.
  • —Mover o reparar una báscula de plataforma sin pedir una verificación extraordinaria.
  • —Usar una báscula de clase III para dosificar cantidades pequeñas donde su división es demasiado gruesa.
  • —No hacer comprobaciones intermedias con pesas patrón entre una calibración y otra.

Cómo se sostiene

Con varias básculas en recibo, producción, laboratorio y embarque, las fechas de verificación, calibración y comprobación intermedia se cruzan y alguna se vence sin que nadie lo note. Un Software de mantenimiento y calibración de equipos lleva el inventario de instrumentos con su clase, su división y su ubicación, programa cada verificación y calibración, guarda certificados y evidencias, y avisa antes de que un equipo quede fuera de vigencia.

En resumen

La NOM-010-SCFI fija los requisitos técnicos y metrológicos de las básculas y balanzas de funcionamiento no automático, las clasifica por exactitud y define sus errores máximos tolerados. Cuando una báscula se usa para comerciar, la verificación oficial es obligatoria: inicial, periódica y extraordinaria. Esa verificación no sustituye la calibración que pide la ISO 9001; son dos controles distintos que una planta normalmente necesita al mismo tiempo.

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