Equipo Consultto
Especialistas en sistemas de gestión · 16 oct 2026
Una planta de autopartes publicó un nuevo procedimiento de cambio de modelo. Lo redactó el área de calidad, lo firmó el gerente y se subió a la carpeta compartida. En piso, los supervisores siguieron haciendo el cambio como siempre, porque el procedimiento pedía un torquímetro que la línea no tenía y un orden de pasos que no correspondía a la máquina. Nadie de producción lo había revisado antes de aprobarlo.
La ISO 9001 establece en 7.5.2 que, al crear y actualizar información documentada, la organización debe asegurarse de su identificación y descripción, su formato y medio de soporte, y su revisión y aprobación con respecto a la conveniencia y adecuación. En 7.5.3 agrega que la información documentada debe estar disponible e idónea para su uso donde y cuando se necesite. La revisión y la aprobación son dos pasos distintos, con propósitos distintos.
El procedimiento de control de documentos debe establecer quién revisa y quién aprueba cada tipo de documento. Un manual o una política los aprueba la dirección; un procedimiento de proceso, el dueño del proceso; una instrucción de trabajo, el supervisor del área con revisión del personal que la ejecuta. Cada versión debe dejar registro de quién revisó, quién aprobó, en qué fecha y qué cambió respecto a la versión anterior.
La norma no fija una frecuencia para volver a revisar los documentos, pero muchas organizaciones la establecen, cada uno, dos o tres años, para confirmar que siguen vigentes. Además, un documento debe revisarse cuando cambia el proceso, cuando una auditoría encuentra que no se sigue o cuando una no conformidad apunta a una instrucción incorrecta. Un documento que no se ha tocado en cinco años no es necesariamente estable; puede ser que nadie lo use.
El flujo de revisión y aprobación se rompe cuando depende de imprimir, firmar y escanear. Un Software de gestión documental para sistemas de gestión permite definir el flujo por tipo de documento, enviar la versión a revisión, registrar los comentarios y la aprobación con fecha y usuario, y publicar solo la versión aprobada, retirando la anterior.
La ISO 9001 exige que la información documentada se revise y se apruebe antes de usarse. Revisar es comprobar que el contenido es correcto y aplicable; aprobar es autorizar su uso. El flujo debe definir quién hace cada paso por tipo de documento, dejar registro de cada versión e incluir la revisión de quien conoce el proceso.
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