Equipo Consultto
Especialistas en sistemas de gestión · 3 oct 2026
Una planta de ensamble electrónico fabricaba controladores para un cliente que los vendía en Europa. Durante un faltante, compras consiguió con un distribuidor un conector equivalente al aprobado: mismo número de pines, mismo paso, mismo precio. Ingeniería lo autorizó porque cumplía el plano. Meses después, el laboratorio del cliente hizo un análisis por fluorescencia de rayos X y encontró plomo en el recubrimiento de las terminales por encima del límite. El lote completo se devolvió, y la planta no tenía ninguna declaración de materiales del conector sustituto.
RoHS es la directiva de la Unión Europea que restringe el uso de sustancias peligrosas en los aparatos eléctricos y electrónicos. La versión vigente es la Directiva 2011/65/UE, conocida como RoHS 2, cuyo anexo II se amplió con la Directiva Delegada 2015/863. Aplica a casi cualquier equipo que dependa de corriente eléctrica o campos electromagnéticos para funcionar, incluidos sus cables y piezas de repuesto. No es una certificación: es un requisito legal para poner el producto en el mercado europeo, y el fabricante lo declara con el marcado CE y la declaración UE de conformidad.
El concepto que más se malinterpreta es dónde se mide el límite. No se calcula sobre el peso total del producto ni de la tarjeta, sino sobre cada material homogéneo: un material que no se puede separar mecánicamente en materiales distintos. El recubrimiento de una terminal, la soldadura de una unión, el aislamiento de un cable o la tinta de una serigrafía son materiales homogéneos por separado. Un equipo puede tener una cantidad mínima de plomo en peso total y aun así incumplir porque esa cantidad está concentrada en un solo recubrimiento.
Los anexos III y IV de la directiva listan usos exentos, porque no existe todavía una alternativa técnica viable. Algunos ejemplos son el plomo como elemento de aleación en ciertos aceros, aluminios y cobres, o el plomo en soldaduras de alta temperatura de fusión. Las exenciones tienen fecha de vencimiento y alcance específico, se revisan periódicamente y no se pueden extender por analogía a usos parecidos. Si un componente depende de una exención, la documentación técnica debe decir cuál y verificar que siga vigente.
En Guadalajara, donde los fabricantes por contrato ensamblan tarjetas para clientes que exportan a Europa, el cumplimiento de RoHS casi nunca falla en el diseño original. Falla en la vida del producto: un componente obsoleto se reemplaza, un faltante se resuelve con un distribuidor no autorizado o un subproveedor cambia el acabado de sus terminales sin avisar. Ligar la declaración de materiales a la aprobación de proveedores, al control de cambios de ingeniería y a la inspección de recibo es parte de lo que se trabaja en la Consultoría ISO 9001 en Guadalajara.
RoHS es la directiva europea que limita diez sustancias peligrosas en los equipos eléctricos y electrónicos. Los límites se miden en cada material homogéneo, hay exenciones con alcance y vigencia definidos, y el cumplimiento se demuestra con documentación técnica, declaraciones de materiales de los proveedores y un control de cambios que no deje pasar sustitutos sin revisar.
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